15 de noviembre de 2012

Arte rupestre y turismo. Los petroglifos en El Coligüe (Choapa, IV Región, Chile)


Sobre soportes de granito o andesita, motivos abstractos y figurativos se distribuyen en El Coligüe en grabados realizados en diversas técnicas, entre las que predomina el raspado sobre una pátina de coloración oscura  formada naturalmente por termoalteraciones en la superficie de las rocas. El trabajo en el sitio abarcó un plan de manejo para la preservación del arte rupestre y su entorno, debido a la implementación de senderos visitables en el lugar, y una estrecha relación con la comunidad que estuvo involucrada en todos los procesos del proyecto y fue capacitada en aspectos patrimoniales, medioambientales y administrativos, con el fin de preparar a algunos miembros como monitores locales y guardianes de su  propio patrimonio.
Realizando un documental sobre el sendero de arte rupestre. Foto: Alex Guerra 2004
Entrada al sendero de arte rupestre. Foto: Alex Guerra 2004
Turismo cultural. El turismo convencional, de bajo perfil motivacional (ocio, sol y playa), comienza a declinar frente a un turismo alternativo, que busca satisfacer necesidades de emoción, experimentación y educación, que abarca el turismo rural, religioso, gastronómico, cultural, de salud y de naturaleza y aventura. De estos últimos, el turismo cultural posee una finalidad específica de experiencias y prácticas basadas en la búsqueda de bienes y recursos culturales, históricos, monumentales o artísticos, y experimenta una rápida expansión. Está integrado por la cultura, el patrimonio y la comunidad. La corroboración del valor del arte rupestre de El Coligüe, que trasciende lo cultural para servir como herramienta de desarrollo económico, a través de un turismo alternativo, fue la motivación para presentar la idea de la apertura de un sendero a través del cual puedan visitarse diversas estaciones o sectores. En diferentes partes del mundo los sitios con arte rupestre abiertos al público constituyen una de las mayores atracciones turísticas (Strecker y Aramayo 1995). Pero también son conocidos los efectos devastadores de esta apertura. Ejemplos como los de Lascaux en Francia o Altamira en España, que fueron cerradas después de decenios de ser visitadas y en consecuencia deterioradas, provocaron un cambio en el manejo del arte rupestre (Clottes 1993, Fowler 1982). Su importancia como recurso turístico no debe obviar el deterioro que el flujo indiscriminado de visitantes implica. Arte rupestre y turismo no son incompatibles, sin embargo es imprescindible implementar acciones de control y preservación, antes de la apertura del sitio, con un adecuado diseño de senderos, una clara señalización y una concreta información sobre el respeto hacia el patrimonio, que actúe como barrera psicológica contra acciones vandálicas. 
Parte de la comunidad preparada para la grabación de un documental sobre el sitio. Foto: Alex Guerra 2004
Debemos señalar sin embargo, que si bien a diferentes niveles tanto las grandes empresas como los pequeños organismos o las comunidades, causan deterioros sobre el patrimonio, éstos en la mayoría de los casos son inconscientes. En general las comunidades piensan que la arqueología es una actividad no merecedora de atención, que el conocimiento del pasado carece de toda utilidad, y no asocian éste con las señas identitarias que nos caracterizan. Pero en una sociedad donde la modernidad ha provocado fenómenos de sobrevaloración de patrones culturales provenientes del exterior, que nada tienen que ver con las realidades socioculturales propias, es el sistema educativo, los educadores y nosotros mismos, arqueólogos, antropólogos e historiadores, los culpables de que la comunidad no adquiera una conciencia de la importancia de estos temas. Es vinculando a la sociedad con la problemática y el conocimiento del pasado y la historia, haciendo un esfuerzo porque crezca la participación ciudadana y los hábitos en actividades a las que normalmente no está acostumbrada, que propiciaremos la defensa contra el deterioro y expolio del patrimonio, y con ello de la historia.
Líquenes y hongos adheridos a la superficie rocosa. Fotos: Alex Guerra 2004
Agentes de deterioro. A las diversas causas de erosión natural se suman las producidas por la acción humana, totalmente devastadora, tanto sobre los petroglifos mismos, como sobre el medioambiente que los rodea. Ésta se traduce en graffittis (copiando los motivos originales, llamados "flakes", que confunden al observador inexperto, o simplemente rayando nombre o fechas con agentes destructivos), desprendimientos de sectores de la roca, o de bloques enteros dependiendo del tamaño de éstos ("souveniring" para llevar como recuerdo o para su venta), "huaqueo" (extracción intencional de objetos arqueológicos, faunísitcos o florísticos de la superficie o el subsuelo), y diversos agentes de ocupación (pisoteo intencionado o no, acumulación de desechos, remoción del suelo) (Brunet et al. 1985, Bellelli et al 1997, Podestá et al 2004). Algunas de las causas naturales son las exfoliaciones o desprendimientos de la superficie rocosa por agentes atmosféricos,  las acreciones minerales, la depositación de líquenes y hongos, o los excrementos de aves.
Remarcaciones, sobreposiciones y yuxtaposiciones subactuales. Fotos: Alex Guerra 2004
Plan de manejo. Debido a la baja densidad poblacional del sector, y a las ya conocidas consecuencias de una apertura al turismo, se ha manejado la posibilidad de que el sitio se convirtiera en lugar idóneo para el expolio del patrimonio, pero los 553 comuneros que forman parte de la Comunidad Agrícola de Canela Alta y las 13 familias de la Junta de Vecinos de El Coligüe, habitan en ambiente de montaña, esto es, lugares altos, desde donde tienen una visión privilegiada de los caminos y los campos donde, por otra parte, pastorean todo el año.  Por lo tanto, creemos que la tarea de los expoliadores se verá más entorpecida que en el pasado, en que son conocidos los casos de "huaqueo", los cuales no fueron limitados ni denunciados por falta de información. No obstante, para una intervención responsable de esta naturaleza, se diseñó un plan de manejo que tuvo en cuenta los posibles problemas que puedan surgir respecto al deterioro y la gestión de los petroglifos y su entorno. Se trabajó en base a los siguientes parámetros:
Desprendimientos graves de pátina y remarcaciones subactuales. Fotos: Alex Guerra 2004
Taller sobre patrimonio in situ. Foto: Alex Guerra 2004
a. los sectores visitables no constituyeron el total de los petroglifos, sino sólo una parte de ellos, con el fin de preservar algunos conjuntos de los posibles deterioros que puedan sufrir a consecuencia de las visitas, b. en los contenidos de la señalética se incluyó información referente al respeto por el patrimonio, y las normas para una visita responsable, como medida preventiva y barrera sicológica contra el vandalismo, c. durante el trabajo en terreno se tomaron notas sobre el estado de conservación de cada uno de los bloques rocosos con grabados por separado, registrándose cada agente de deterioro en fichas de registro que abarcan diferentes puntos: tipo de agente, área que abarca y lugar donde se encuentra dentro del panel, d. se organizaron e impartieron talleres de capacitación y educación a la comunidad de la localidad de El Coligüe. 
Taller sobre patrimonio y arte rupestre in situ. Foto: Alex Guerra 2004
Preparando el terreno de los sectores. Foto: Alex Guerra 2004
Se ha desarrollado un plan de manejo que creemos abarca no sólo los aspectos prácticos tradicionales para la implementación de un sendero arqueológico o cultural visitable, sino también un conjunto de acciones preventivas contra el posible deterioro del contenido del mismo, que esperábamos fueran efectivas. El informe del seguimiento, que estaba previsto para un año después de la apertura del sendero, esto es, aproximadamente un año a partir de julio del 2004, reflejaría los posibles efectos negativos de esta apertura al público, y propondría unas medidas de acción sobre la evaluación de los mismos. Así fue realizado, con buenos resultados. Esperamos que esta iniciativa sirva de ejemplo a seguir por otros emprendimientos similares, y que la apertura del sitio no se traduzca, en el futuro,  sólo en un resultado negativo para la integridad del entorno natural y cultural, sino también en la adquisición por parte de los visitantes de una información esencial sobre el pasado, que les ayude a reflexionar sobre la necesidad de participar en la tarea de conservar y difundir el legado común. 
Experimentando uno de los recorridos del sendero. Foto: Alex Guerra 2004
La comunidad gestora de su propio patrimonio. La búsqueda de la propia identidad local frente a los fenómenos de globalización es un problema principal que ocupa a las ciencias sociales en general, y a la arqueología y el presente proyecto en particular. También interesa el rescate y valorización del patrimonio histórico y cultural, la preservación de la diversidad cultural y su expresión a través de sectores sociales como los pequeños campesinos y mineros. Las reivindicaciones de estos sectores se han hecho oír en los últimos años, orientándose hacia los beneficios de un desarrollo con identidad, y al rescate y preservación de su patrimonio ecológico y cultural.  
Preparando uno de los caminos del recorrido del sendero de arte rupestre. Foto: Alex Guerra 2004
Preparando caminos. Foto: Alex Guerra 2004
En el contexto del Sendero Arqueológico El Coligüe, y las actividades que pretendía promocionar, es el arte rupestre el componente principal del patrimonio cultural prehistórico, que debe ser conocido sobre todo por la comunidad estudiantil con el objetivo que las nuevas generaciones tomen conciencia del valor que tiene este patrimonio cultural y la necesidad de preservarlo y protegerlo. También ha considerado su valor agregado como un recurso a utilizar en el desarrollo turístico de la región. Fueron capacitados monitores locales con el fin de que obtuvieran los medios para adquirir los conocimientos técnicos necesarios para recibir y prestar un servicio de calidad a los futuros visitantes del sendero. La capacitación estuvo a cargo de profesionales de los temas arqueológico, patrimonial, medioambiental, gestión y administración, e incluyó toda la información referente al sendero y a la arqueología de la comuna, y al entorno y medioambiente de Canela Alta. Tal como se esperaba, esta información sirvió para contribuir con los programas de educación básica y media. Los miembros de la comunidad vieron sus conocimientos mejorados gracias a los programas de capacitación y a las nuevas experiencias en las que se vieron involucrados en el ámbito laboral, y esto ayudó además a mejorar la relación comunidad-patrimonio y la defensa y protección del mismo. 
Bibliografía

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2 comentarios:

  1. Muy interesante. Es curioso que el ser humano, allá donde se encuentre, sienta la necesidad de dejar constancia de su paso y sus costumbres, además de las representaciones divinas.

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    1. Gracias Tipanie, es cierto, esa eterna necesidad de perpetuidad en el tiempo...

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